Objetivo de la regulación: Establecer la obligación de pago de un impuesto con tasa del 4% sobre la nómina para todos los empleadores en Quintana Roo. Regula también la retención en servicios especializados y obras de construcción, destinando un porcentaje de la recaudación (12.5%) a un fideicomiso para el fortalecimiento de la seguridad pública y la justicia.